Innovaciones en el control de mosquitos urbanos: de los drones a los mosquitos estériles

Imágenes de un ensayo con el drone, innovaciones en el control de mosquitos urbanos.

Los mosquitos urbanos se han consolidado como uno de los grandes retos de la salud ambiental. El aumento de las temperaturas, la urbanización y la globalización del transporte favorecen la expansión de especies capaces de transmitir patógenos como el virus del Nilo Occidental, el dengue o el chikungunya. En este contexto, el control vectorial no puede basarse solo en las herramientas clásicas: necesita datos, tecnología y nuevas estrategias biológicas.

En los últimos años han aparecido soluciones que transforman la forma de planificar y ejecutar los programas de control de mosquitos. Desde drones y sensores que permiten mapear criaderos con precisión, hasta programas piloto basados en la técnica del insecto estéril, pasando por la monitorización digital o el uso de biocidas cada vez más específicos. En este artículo repasamos algunas de estas innovaciones y qué aportan a los municipios.

Por qué necesitamos nuevas herramientas contra los mosquitos

Los programas tradicionales de control de mosquitos se basan en tres pilares: vigilancia entomológica, manejo ambiental y aplicación de larvicidas o adulticidas cuando es necesario. Este enfoque sigue siendo válido, pero se enfrenta a varios desafíos:

  • Episodios climáticos extremos que alteran los ciclos biológicos y prolongan la temporada de actividad.

  • Entornos urbanos muy complejos, con criaderos dispersos en zonas privadas y públicas.

  • Resistencia a insecticidas en determinadas poblaciones, que obliga a optimizar las dosis y alternar sustancias.

  • Necesidad de demostrar resultados a la ciudadanía y a las autoridades, con indicadores claros y trazables.

Las nuevas tecnologías no sustituyen a la experiencia de campo, pero permiten priorizar mejor, reducir el impacto ambiental y aumentar la eficacia de cada actuación.

Drones y cartografía avanzada para localizar criaderos

Uno de los avances más visibles es el uso de drones en programas de control de mosquitos. Estos equipos permiten:

  • Inspeccionar grandes superficies (marismas, cauces secundarios, zonas de difícil acceso) en tiempos mucho más reducidos.

  • Obtener imágenes aéreas de alta resolución que ayudan a identificar acumulaciones de agua potencialmente larvarias.

  • Generar ortofotos y modelos digitales que se integran en sistemas de información geográfica (SIG), facilitando la planificación de campañas.

En campañas de control de mosquitos en zonas húmedas o en márgenes fluviales, los drones permiten delimitar con precisión las áreas a tratar y ajustar las dosis de biocidas biológicos, reduciendo desplazamientos y sobretratamientos. También son útiles para documentar la evolución de los hábitats y justificar ante las administraciones la necesidad de determinadas actuaciones.

Monitorización digital y analítica de datos

Otra línea de innovación es la digitalización del seguimiento entomológico. Tradicionalmente, los datos de muestreo (larvas por cucharada, capturas en trampas, densidad de adultos) se recogían en papel o en hojas de cálculo aisladas. Hoy empiezan a integrarse en plataformas que permiten:

  • Registrar muestreos en tiempo real desde dispositivos móviles.

  • Geolocalizar puntos de vigilancia y tratamientos.

  • Crear mapas de calor de actividad vectorial por periodos concretos.

  • Analizar tendencias y correlaciones con variables ambientales (lluvias, temperaturas, caudales).

Este tipo de herramientas ofrece a los municipios una visión más clara de dónde y cuándo se concentran los riesgos, ayuda a justificar inversiones y facilita la comunicación con la ciudadanía mediante información basada en datos.

Estrategias biológicas: técnica del insecto estéril y otras aproximaciones

En paralelo, se desarrollan estrategias que buscan reducir las poblaciones de mosquitos sin incrementar la presión de insecticidas. Una de las más estudiadas es la técnica del insecto estéril (TIE) aplicada a mosquitos como Aedes albopictus.

La TIE consiste, de manera simplificada, en:

  1. Criar mosquitos macho en instalaciones controladas.

  2. Esterilizarlos mediante radiación o métodos genéticos.

  3. Liberarlos en el entorno para que compitan con los machos silvestres.

  4. Conseguir que una parte significativa de las cópulas no produzca descendencia viable.

Si se mantiene el esfuerzo de liberación durante varios ciclos generacionales, la población objetivo puede reducirse de forma notable. La técnica requiere una infraestructura compleja (cría masiva, control de calidad, planificación de liberaciones) y un diseño riguroso del programa, pero abre la puerta a modelos de control con menor uso de insecticidas en determinadas situaciones.

Otras líneas de trabajo incluyen:

  • Uso de bacterias del género Wolbachia para bloquear la transmisión de determinados virus en mosquitos.

  • Desarrollo de larvicidas biológicos cada vez más específicos.

  • Incorporación de trampas inteligentes que envían datos en tiempo real sobre capturas y condiciones ambientales.

Qué aportan estas innovaciones a los municipios

Para los gestores públicos, el valor de estas tecnologías se resume en varios puntos:

  • Mejor priorización de recursos: saber dónde están los criaderos clave y cuándo alcanzan niveles de riesgo.

  • Intervenciones más precisas: tratamientos ajustados a la realidad del terreno, con menor impacto ambiental.

  • Mayor trazabilidad: registros completos de muestreos, tratamientos y resultados, útiles para auditorías y planificación.

  • Capacidad de comunicación: mapas y gráficos que ayudan a explicar a la ciudadanía qué se está haciendo y por qué.

Todo esto se traduce en programas de control de mosquitos más eficaces, transparentes y alineados con el enfoque One Health, donde la salud humana, animal y ambiental se consideran de forma conjunta.

La apuesta de Lokímica por la innovación en control vectorial

Lokímica forma parte del grupo Rentokil Initial, lo que permite combinar la experiencia local en salud ambiental con estándares globales en control vectorial. En los últimos años, la compañía ha incorporado:

  • Drones para inspecciones en zonas complejas y apoyo a campañas frente a mosquitos en entornos fluviales y humedales.

  • Sistemas de monitorización digital y analítica de datos para mejorar la vigilancia entomológica y la planificación de tratamientos.

  • Participación en proyectos y foros técnicos donde se analizan nuevas herramientas, como la técnica del insecto estéril aplicada al mosquito tigre.

Esta trayectoria permite ofrecer a las administraciones soluciones ajustadas a cada contexto, combinando tecnología, conocimiento entomológico y manejo ambiental.

Innovaciones en el control de mosquitos: una inversión en salud pública

Las nuevas tecnologías en control de mosquitos no son un fin en sí mismas, sino herramientas al servicio de la salud pública. Su verdadero valor aparece cuando se integran en programas que ya funcionan, aportando mejor información, más precisión y más seguridad.

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