Cambio climático y Virus del Nilo: ¿qué relación tienen?
El cambio climático favorece la expansión del Virus del Nilo. Descubre cómo influye en los mosquitos vectores y qué riesgos conlleva.
El avance del Virus del Nilo Occidental en Europa no responde solo a factores sanitarios: las condiciones ambientales juegan un papel decisivo. En este artículo exploramos cómo el calentamiento global, las lluvias intensas y los veranos más largos están favoreciendo la proliferación de los mosquitos que actúan como vectores de este virus.
Un virus emergente en transformación por el clima
En los últimos años, el Virus del Nilo Occidental ha dejado de ser una preocupación lejana para convertirse en un reto sanitario creciente en distintos puntos de la geografía española. Esta transformación no es casual: obedece a una combinación de factores ecológicos, climáticos y sociales que han modificado el equilibrio entre vectores, hospedadores y condiciones ambientales. Uno de los elementos clave en este cambio es, sin duda, el comportamiento del clima.
Cómo el cambio climático está ampliando la presencia del Virus del Nilo en Europa
Temperaturas más altas: una ventaja para los mosquitos
El aumento de las temperaturas medias favorece el desarrollo y la actividad de los mosquitos Culex, principales vectores del virus. El calor acelera su ciclo de vida, acorta el tiempo de incubación del virus en el interior del mosquito y prolonga los periodos de actividad estacional. En zonas como Andalucía, la temporada de riesgo comienza antes y se prolonga hasta bien entrado el otoño.
Inviernos suaves y supervivencia de larvas
Inviernos menos fríos facilitan la supervivencia de los mosquitos en estado larvario o adulto, lo que permite que haya más ejemplares al inicio de la primavera. Esto contribuye a un aumento temprano de la población vectorial, elevando las probabilidades de transmisión del virus a lo largo del año.
Precipitaciones irregulares y acumulación de agua estancada
Las lluvias torrenciales o mal distribuidas crean bolsas de agua estancada, ideales para la reproducción de los mosquitos. En zonas urbanas, la falta de drenaje adecuado en parques, solares abandonados o canales de riego también incrementa los criaderos. En climas más secos, el riego agrícola intensivo cumple la misma función.
Cambios en el comportamiento de las aves
Las aves migratorias, principales reservorios del virus, están modificando sus rutas y tiempos de permanencia en determinadas regiones como consecuencia del calentamiento global. Esto puede aumentar la circulación viral en nuevas áreas o intensificarla en zonas ya afectadas, coincidiendo además con picos poblacionales de mosquitos.
Expansión geográfica del virus en Europa
El Virus del Nilo Occidental, antes limitado a África y Oriente Medio, ha sido detectado en las últimas décadas en numerosos países europeos, con especial incidencia en el sur del continente. En España, comunidades como Andalucía, Extremadura o Cataluña han declarado casos autóctonos en humanos y animales, en parte debido a estas condiciones climáticas favorables.
¿Por qué es importante tener esto en cuenta?
El cambio climático no solo afecta al medio ambiente: tiene un impacto directo sobre la salud pública. Comprender cómo influyen las variaciones climáticas en la proliferación del Virus del Nilo Occidental es clave para implementar medidas de control efectivas, desde la vigilancia entomológica hasta los tratamientos preventivos en zonas de riesgo.
¿Por qué elegir Lokímica para el control del Virus del Nilo?
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