Garrapatas: riesgos, enfermedades y control profesional
Descubre qué son, qué riesgos implican y cómo eliminar su presencia con soluciones profesionales y seguras.
Las garrapatas son artrópodos parásitos que se alimentan de sangre y pueden transmitir patógenos peligrosos tanto a animales domésticos como a humanos. Aunque suelen estar asociadas a entornos rurales, su presencia en parques urbanos, jardines, colegios o zonas ajardinadas es cada vez más habitual. En esta página te explicamos cómo identificarlas, qué riesgos representan y qué soluciones existen para su control.
¿Qué son las garrapatas?
Las garrapatas pertenecen a la clase Arachnida, igual que las arañas y los ácaros. Su ciclo de vida consta de varias fases: huevo, larva, ninfa y adulto. Durante estas etapas, pueden infestar diferentes hospedadores —desde pequeños roedores hasta personas— y pueden sobrevivir largos periodos en el ambiente sin alimentarse.
Existen dos grandes familias de garrapatas:
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Ixódidas (garrapatas duras): las más comunes, con un escudo dorsal visible.
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Argásidas (garrapatas blandas): menos frecuentes, sin escudo, se esconden en madrigueras o grietas.
¿Dónde se encuentran?
Las garrapatas habitan en zonas con vegetación densa, pasto alto, bosques, jardines o entornos donde haya tránsito de animales. Se ubican en la vegetación baja y esperan el paso de un huésped para adherirse y comenzar a alimentarse.
También se han adaptado a entornos urbanos, donde proliferan en zonas verdes mal mantenidas, solares abandonados o jardines privados, especialmente en primavera y verano.
¿Qué enfermedades pueden transmitir?
Aunque no todas están infectadas, su capacidad para transmitir enfermedades es uno de los principales motivos para considerarlas una plaga sanitaria. Entre las patologías más relevantes se encuentran:
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Enfermedad de Lyme (borreliosis): transmitida por Ixodes ricinus, puede causar alteraciones neurológicas o articulares.
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Fiebre botonosa mediterránea: asociada a Rhipicephalus sanguineus, provoca fiebre alta, erupción y malestar general.
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Anaplasmosis, babesiosis, ehrlichiosis: enfermedades zoonósicas que pueden afectar tanto a animales como a humanos.
Las mascotas también están expuestas, y pueden actuar como portadoras al entrar en contacto con personas.
¿Cómo saber si hay garrapatas en tu entorno?
Se puede sospechar de una infestación si se observan:
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Garrapatas adheridas a animales de compañía o ganado.
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Presencia de estos parásitos en ropa o piel tras paseos por zonas verdes.
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Casos repetidos de picaduras inexplicables.
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Presencia de animales silvestres (como erizos, roedores o aves) que actúan como reservorio.
¿Qué hacer ante la presencia de este arácnido?
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Evita zonas con vegetación alta o sin desbrozar.
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Usa ropa clara y cubriente al caminar por áreas de riesgo.
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Revisa el cuerpo tras exposiciones al aire libre.
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Consulta a un veterinario si detectas garrapatas en tus mascotas.
Y sobre todo: no intentes realizar tratamientos por cuenta propia. Algunas especies de garrapatas pueden desplazarse y recolonizar otras áreas si no se actúa de forma técnica y localizada.
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