Chinche verde en invierno: por qué busca refugio y cómo evitar que entre en casa

Imagen de una chinche verde en invierno queriendo buscando refugio.

Con la bajada de temperaturas es habitual que algunos insectos busquen lugares protegidos donde pasar los meses fríos. Entre ellos está la chinche verde (también conocida como chinche de campo), que puede aparecer de forma puntual en viviendas, oficinas o almacenes.

En este artículo te explicamos por qué ocurre, qué señales conviene vigilar y, sobre todo, qué medidas preventivas aplicar para reducir al mínimo su entrada en interiores.

Qué es la chinche verde y por qué puede aparecer en interiores

La “chinche verde” es el nombre común que se usa para varias especies de chinches de plantas (familia Pentatomidae). Se reconocen por su cuerpo en forma de “escudo” y por el olor característico que desprenden como defensa cuando se sienten amenazadas.

Lo importante: no son chinches de cama (no viven de sangre ni se reproducen en colchones). Su presencia en casa suele ser accidental y está relacionada con la búsqueda de refugio.

Cuando llega el frío: refugio y “modo invierno”

En exterior, estas chinches pasan el invierno escondiéndose en zonas resguardadas: bajo cortezas, en hojarasca, en grietas de muros, marcos, cajones de persiana, trasteros o apilamientos de leña.

En esa transición al invierno, algunos adultos pueden cambiar a tonos más apagados (marrones/oliva) y moverse hacia lugares con temperatura más estable, lo que explica que a veces terminen entrando en edificios.

Cómo entran en casa: puntos típicos de acceso

Cuando aparecen en interiores, casi siempre han accedido por “vías” muy concretas:

  • Juntas de ventanas y puertas (holguras y burletes deteriorados).

  • Cajón de persiana y guías laterales.

  • Fisuras en fachadas, pasos de cables, rejillas y encuentros de carpintería.

  • Terrazas y balcones con vegetación pegada a la vivienda.

Prevención: 8 medidas sencillas antes de que se instalen

Si quieres cortar el problema de raíz, lo más eficaz es evitar la entrada:

  1. Revisa burletes y añade un “cepillo” bajo la puerta si hay luz o aire.

  2. Sella pequeñas grietas con masilla/silicona (marcos, cajones de persiana, pasos de cable).

  3. Coloca o repara mosquiteras en ventanas de uso frecuente.

  4. Mantén cajones de persiana limpios (son un refugio clásico).

  5. Reduce la vegetación muy pegada a ventanas (maceteros densos, trepadoras, etc.).

  6. Evita acumular leña o restos vegetales junto a la fachada.

  7. En patios/trasteros, ordena y separa objetos de pared y suelo: menos “huecos”, menos refugios.

  8. Si tienes iluminación exterior, procura que no quede “pegada” a ventanas abiertas por la noche.

Si ya hay chinches verdes dentro: qué hacer (sin empeorar la situación)

Cuando ya han entrado, el objetivo es retirarlas sin aplastarlas, para no intensificar el olor:

  • Retíralas con un vaso y una cartulina (captura y suelta en exterior).

  • Usa aspirador si hay varias (mejor con bolsa; después, retírala y ciérrala).

  • Limpia la zona con agua y jabón neutro si han dejado rastro de olor.

Evita aplicar insecticidas de forma indiscriminada en interior: en la mayoría de casos, no hace falta y no soluciona el origen (los accesos).

Cuándo conviene consultar con profesionales

Si la aparición es recurrente, se observan muchos individuos en poco tiempo o el edificio tiene múltiples puntos de entrada (comunidades, locales, almacenes), puede ser útil una revisión técnica para:

  • Detectar accesos y refugios habituales.

  • Recomendar medidas de exclusión (sellados, mallas, mejoras en carpinterías).

  • Valorar, si procede, un tratamiento específico y proporcionado.

Amplía información: chinche verde o chinche de campo

Si quieres conocer mejor cómo identificarla y diferenciarla de otras chinches, te dejamos nuestra página específica:
https://lokimica.com/chinches/chinche-de-campo/

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