Entre abril y junio de 2026, los avisos ciudadanos relacionados con mosquitos en el municipio de Murcia se han reducido de 167 a 90 respecto al mismo periodo del año anterior. Un resultado que pone en valor el trabajo preventivo, la vigilancia continuada y la incorporación de tecnología al control vectorial.

El control de mosquitos es un trabajo que comienza mucho antes de que estos insectos sean visibles para la ciudadanía. Requiere conocer el territorio, identificar los puntos de riesgo, vigilar su evolución y actuar en el momento adecuado para evitar que las larvas completen su desarrollo.

En Murcia, desde Lokímica desarrollamos un modelo de control vectorial basado precisamente en esa anticipación. La combinación de equipos técnicos especializados, tratamientos programados, vigilancia de los focos de cría y nuevas herramientas tecnológicas nos permite intervenir de forma cada vez más precisa y adaptada a las características de un municipio extenso y diverso.

Los resultados registrados esta temporada reflejan una evolución positiva: entre abril y junio de 2026 se han contabilizado 90 avisos ciudadanos relacionados con mosquitos, frente a los 167 registrados en el mismo periodo de 2025. Esto supone una reducción del 46 % en las incidencias comunicadas por la ciudadanía.

Un dato que nos anima a seguir avanzando en un modelo de trabajo donde prevenir, vigilar y medir son elementos fundamentales para mejorar continuamente el control vectorial.

El control empieza en el agua

Una de las claves de nuestro trabajo es actuar sobre los mosquitos durante sus fases acuáticas, antes de que alcancen el estado adulto y puedan dispersarse.

Para ello, mantenemos una vigilancia continuada de aquellos espacios que pueden favorecer su desarrollo, como zonas temporalmente encharcadas, estanques, ramblas, acequias, imbornales y otros puntos con presencia de agua.

Actualmente desarrollamos tratamientos programados mensuales en 57 zonas de riesgo distribuidas entre el casco urbano y las pedanías, junto con revisiones y actuaciones semanales en 50 puntos permanentes con presencia de agua.

Este trabajo permite detectar cambios, evaluar la presencia de larvas y adaptar las intervenciones a las condiciones reales de cada zona.

No todos los puntos de agua presentan el mismo riesgo ni requieren la misma respuesta. Por eso, el conocimiento del territorio y el seguimiento técnico son esenciales para decidir dónde, cuándo y cómo actuar.

Tecnología para llegar donde antes era más difícil

La innovación tecnológica está ampliando nuestras capacidades en sanidad ambiental.

Esta temporada hemos incorporado al dispositivo de Murcia un nuevo dron de gran capacidad, que complementa los medios aéreos utilizados en campañas anteriores. Esta herramienta permite ampliar la superficie de actuación y trabajar en determinados espacios complejos o de difícil acceso, como ramblas y acequias.

Pero para nosotros, innovar no consiste simplemente en incorporar nuevas herramientas.

La tecnología tiene valor cuando permite mejorar la capacidad de los equipos técnicos, aumentar la seguridad, optimizar los recursos y actuar con mayor precisión.

Los drones complementan el trabajo de campo y nos ayudan a ampliar nuestra capacidad operativa en entornos donde los métodos convencionales pueden resultar más complejos. Su utilización se integra dentro de una estrategia más amplia de vigilancia y control, siempre bajo criterio técnico y en función de las necesidades de cada actuación.

Equipos especializados para un trabajo continuado

El control de mosquitos no se limita a una campaña puntual durante los meses de verano.

Las condiciones ambientales evolucionan a lo largo del año y obligan a mantener una vigilancia capaz de adaptarse a las temperaturas, las precipitaciones y la presencia de agua en el territorio.

En Murcia contamos con cuatro equipos permanentes de técnicos especializados dedicados al control de mosquitos, además de vehículos y medios específicos para la inspección, el seguimiento y las actuaciones de control. El dispositivo incluye, entre otros recursos, vehículos equipados para la aplicación de tratamientos, trampas de seguimiento y equipos de aspiración entomológica.

La experiencia de los profesionales sobre el terreno sigue siendo el elemento central del servicio.

La tecnología amplía nuestras posibilidades, pero son el conocimiento técnico, la observación y la interpretación de los datos los que permiten tomar las decisiones adecuadas en cada momento.

Vigilar, actuar y medir para seguir mejorando

En sanidad ambiental, medir es una parte esencial del trabajo.

Los avisos ciudadanos constituyen uno de los indicadores que utilizamos para conocer cómo evoluciona la percepción de las incidencias en el municipio. A ellos se suman la información obtenida durante las inspecciones, el seguimiento de los focos de cría y la vigilancia entomológica.

La reducción del 46 % en los avisos registrados entre abril y junio representa una evolución positiva y nos permite evaluar el funcionamiento del modelo de trabajo desarrollado durante estos meses.

Al mismo tiempo, el control vectorial exige mantener una vigilancia continuada. Las poblaciones de mosquitos dependen de múltiples factores ambientales y pueden variar en función de las condiciones de cada momento.

Por eso, nuestro trabajo no termina con un buen dato. Continúa con nuevas inspecciones, análisis, seguimiento y adaptación de las actuaciones.

La prevención también continúa en los espacios privados

El trabajo que desarrollamos en el espacio público necesita complementarse con la colaboración de la ciudadanía.

Especialmente en el caso del mosquito tigre, muchos focos de cría pueden encontrarse en patios, terrazas y jardines privados, donde pequeñas cantidades de agua acumulada durante varios días pueden permitir su desarrollo.

Platos de macetas, cubos, juguetes, bebederos, recipientes, canaletas o elementos ornamentales pueden convertirse en puntos de cría si no se revisan periódicamente.

Por ello, recomendamos:

  • Vaciar con frecuencia los recipientes que puedan acumular agua.
  • Mantener tapados los depósitos.
  • Colocar boca abajo los objetos que no se estén utilizando.
  • Revisar patios, terrazas, jardines y sistemas de riego.
  • Mantener correctamente piscinas, balsas y elementos ornamentales con agua.

La eliminación de estos pequeños focos domésticos complementa el trabajo desarrollado en los espacios públicos y resulta fundamental para reducir las oportunidades de reproducción de los mosquitos.

Prevención que se mide

Los resultados obtenidos en Murcia reflejan el valor de un modelo basado en la anticipación.

Vigilancia continuada, conocimiento técnico, actuación sobre los focos de cría y tecnología aplicada allí donde aporta un beneficio real.

En Lokímica seguimos avanzando en una forma de entender la sanidad ambiental que combina experiencia, innovación y capacidad operativa para mejorar la gestión de los vectores y proteger los espacios en los que vivimos.

Porque prevenir no significa únicamente actuar antes.

También significa observar, medir y mejorar.

Más información: https://cadenaser.com/murcia/2026/07/13/murcia-reduce-un-46-los-avisos-por-mosquitos-gracias-al-refuerzo-tecnologico-y-los-tratamientos-preventivos-radio-murcia/

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