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Podemos combatir a este insecto con trampas de feromonas, poda de bolsones, tratamientos insecticidas y barreras físicas

La mejor manera de evitar la proliferación de la procesionaria del pino (Thaumetopea pityocampa) son las acciones preventivas. En Lokímica realizamos actuaciones y revisiones durante todas las épocas del año, ya que cada etapa del ciclo de vida de este insecto tiene su propio tratamiento. Así, podemos podar y destruir los bolsones en los pinos; llevar a cabo la pulverización de insecticidas; instalar trampas de feromonas y colocar barreras físicas.

Ciclo de vida

El ciclo de la vida de la procesionaria comienza en verano. Entre los meses de junio y septiembre, se produce la eclosión de las crisálidas, la cópula de las mariposas, la puesta de huevos en los pinos y la eclosión de los mismos. Más adelante, cuando llega el otoño, de octubre a diciembre, tiene lugar el desarrollo larvario y la formación de los nidos en las copas de los pinos. Finalmente, entre febrero y mayo se realiza el enterramiento, después de que las orugas bajen procesionando de los árboles, y la fase crisálida. Aquí se pone punto y seguido al ciclo, que vuelve a comenzar de nuevo.

 

Ciclo biológico de la procesionaria

Ciclo biológico de la procesionaria

¿Cómo evitamos su proliferación?

Para evitar la proliferación de la procesionaria de pinos podemos actuar de diferentes maneras. En primer lugar, tenemos las trampas de feromonas para capturar a la procesionaria del pino. Se trata de un método muy eficaz que consiste en la colocación de trampas con una feromona sintética como cebo. La finalidad es capturar el mayor número de machos en su fase de mariposa, que se sienten atraídos, y caen en la bolsa de recolección, donde quedan atrapados sin poder salir. El trampeo reduce la probabilidad de encuentro entre machos y hembras, lo que se traduce en una reducción muy significativa del número de hembras fecundadas. En este caso, es fundamental realizar el trampeo masivo todos los años sin interrupción para lograr mantener la población en niveles bajos.

Una segunda forma de acabar con la procesionaria es mediante la instalación de barreras físicas. A través de colocar anillos de captura en el tronco de los arboles conseguimos atrapar a las orugas cuando bajan de los pinos en fila india. En el momento del descenso, quedan atrapadas en las bolsas de alta capacidad.
También se puede actuar de manera directa y localizada para destruir los bolsones. Los técnicos realizan trabajos de poda de los mismos, con el uso de una pértiga. El personal debe usar la protección adecuada y saber dónde cortar para evitar que la bolsa caiga encima.

Finalmente, también realizamos tratamientos preventivos mediante pulverización. Estas actuaciones nos permiten intervenir en puntos de difícil acceso. Para ello, utilizamos un cañón pulverizador de largo alcance acoplado a un vehículo 4×4. Así conseguimos un alcance de unos 30-40 metros y podemos acceder a la copa de pinos de gran envergadura.

La procesionaria, un insecto urticante muy peligroso

La procesionaria del pino produce unos filamentos urticantes que pueden ser peligrosos para las personas y nuestras mascotas. En humanos, pueden producir daños en la piel, por esta razón es mejor evitar cualquier interacción de la ciudadanía con ellos. Además, debemos evitar que los perros se acerquen a las orugas si vemos alguna de ellas en el suelo.

Podemos encontrar individuos de procesionaria en áreas urbanas, parques, jardines, colegios, urbanizaciones y áreas residenciales con presencia de pinos y más especies arbóreas como cedros o abetos, entre otras.

Un vehículo de Lokímica realiza tratamientos de pulverización de largo alcance en una pinada

La concienciación ciudadana

Un elemento importante a tener en cuenta es el arbolado situado en parcelas privadas. En muchos de estos espacios no se realiza ninguna clase de control y pueden servir como foco de contaminación de pinadas cercanas. La concienciación ciudadana es clave para que los propietarios de estos terrenos tomen las medidas oportunas antes de que la plaga de procesionaria en sus pinos afecte a la salud pública.

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